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Concepto de Disfagia

La disfagia es un síntoma definido como “la dificultad para la deglución”, lo cual implica la progresión dificultosa del bolo alimenticio de la boca al esófago.

Es una manifestación clínica de un amplio abanico de enfermedades que se caracteriza por una dificultad en la preparación oral del bolo o en el desplazamiento del alimento desde la boca hasta el estómago.

Algunos autores amplían el concepto de disfagia y lo incluyen en alteraciones cognitivas relacionadas con el acto de comer.

Es un trastorno frecuente en ancianos de más de 75 años, la padecen el 30% de ellos. Una complicación que aparece en el 50% de los pacientes con una enfermedad neurológica como el Parkinson, el Alzheimer, un accidente cerebro-vascular, la esclerosis múltiple, etc.

La disfagia no es una enfermedad sino un síntoma.

La prevalencia de la disfagia orofaríngea es mayor que la disfagia mecánica (de origen estructural). También puede deberse a una lesión orgánica (cáncer de esófago, etc.). El paciente dice sentir que la comida «se atasca» o «se clava» al tragarla, pero a pesar de la elevada morbimortalidad que conlleva y del coste sanitario que las complicaciones nutricionales y respiratorias generan, los recursos destinados a su estudio y tratamiento son escasos.

Etiología de la Disfagia

Atendiendo a su etiología podemos clasificar las disfagias en:

-Disfagias mecánicas: El daño está en los órganos del proceso deglutorio. Los déficits suponen una modificación importante del comportamiento biomecánico y de la percepción sensorial de esta región.

-Disfagias Funcionales: El daño afecta al funcionamiento de los mecanismos de la deglución, por tanto, pueden cursar con disfagia todas aquellas enfermedades capaces de alterar el funcionamiento de  los mecanismos de la deglución, en los diferentes niveles de regulación neuromotriz del proceso de deglución:

  • El sistema nervioso central
  • El sistema nervioso periférico
  • Placa Neuromuscular
  • Músculos

Atendiendo a la fase de la deglución alterada:

-Disfagias esofágicas: También denominada de transporte, expresa la dificultad en el traslado del bolo alimenticio a lo largo del esófago y/o en su penetración en la cavidad gástrica, bien por disminución del calibre esofágico debido a lesiones estructurales intrínsecas o extrínsecas (disfagia mecánica), o bien por anomalías motoras (disfagia motora); estos trastornos motores pueden afectar aislada o conjuntamente el EEI (relajación deglutoria nula o insuficiente) y el cuerpo esofágico (ondas deglutorias sincrónicas en mayor o menor porcentaje o bien con­tracciones deglutorias hipocinéticas). Este tipo de disfagia no son susceptibles al tratamiento logopédico.

-Disfagias Orofaríngeas: Cuando están alteradas, principalmente, las  fases oral y faríngea de la deglución. También cuando no hay una buena coordinación entre la hipofaringe y la apertura del esfínter esofágico superior y la parte superior del esófago. En este tipo de disfagias se haya afectada la musculatura estriada y su control motor.

Es por ello que pueden ser tratadas.

También se denomina disfagia alta o de transferencia y se manifiesta con salivación excesiva, tos al deglutir, regurgitación nasal, voz nasal, degluciones repetidas, disfonía y disartria.